¿TODXS SOMOS IGUALES?

¿TODXS SOMOS IGUALES?

Todos somos iguales como SERES HUMANOS.

Lo que nos marca la diferencia son los conceptos idealizados, como el «amor romántico», «androcentrismo» o el «humanismo idealista»; éste último, considera que la esencia del hombre no pertenece a la naturaleza, sino que es superior a ella; lo qu supone que ha de dominarla y adaptarla a sí mismo, y esto nos hace crecer aislados de la naturaleza, y por ende separados de nuestra naturaleza humana. Al prescindir de la naturaleza humana, crecemos como cojos, vacios a nivel biológico, físico y emocional, lo que hace que llenemos ese hueco con prototipos de la imagen occidental como hombre racional, blanco, técnico, masculino, adulto…etc. Zafándonos de lo considerado primitivo, inacabado, de algún modo imperfecto, pervertido y no consumado, en definitiva decadentes para la visión de la humanidad sin naturaleza. Así es como terminamos por sembrar autoconceptos que nos debilitan, nos atan a la imagen física, a mantener un nivel y estatus que merma y autodestruye el autoestima. Lo que lleva a creemos una sociedad basada en lo económico, y en una utópica sensación de estabilidad que a la vez que emocionalmente se va descubriendo que no es tanto, nos hace enfrentarnos a los de nuestra propia especie, humanos, iguales considerándolos inferiores, apartándonos de oportunidades por considerarlos más cercanos a la naturaleza por su contacto la misma, y su autoconcepto, mientras evitamos que florezcan clasificando la sociedad en estantes con nomenclaturas abusivas, calificativas, despectivas…Y esa es la educación que sembramos, y florecemos y hacemos florecer nuestro entorno, nuestras decisiones, nuestras familias en el desprecio de lo diferente, en la burla de lo diferente por miedos infundados en el corazón de creernos superiores que la naturaleza, incluso la propia, la humana.

Esto lleva a que cualquier opinión, cualquier enseñanza nos lleven a la violencia, pues, nos estamos educando en contra de nuestra propia esencia. Porque percibimos los cambios, percibimos los actos dañinos, percibimos las heridas de orgullo y de discriminiación, pero no se sabe como frenarlas, como redirigirlas, como dejar de autodestruirnos, y nos refugiamos en lo que hace la mayoria, lo que dice «x» personalidad pública y…lentamente nos vamos sumiendo en una espiral que nos aleja de nuestro ser, de la aceptación de ser humano tal cual. Queriendo constantemente cambiarnos, hasta mermar nuestra salud emocional y después nuestra salud física. Creyendo que no hay opciones de cambio o que si accedemos a reencontarnos con nuestra esencia, eso nos hará ser primitivos, inacabados, imperfectos…y por ende, perderemos ese prototipo marcado como superior, y que solo es marcado como superior en lo material, y termina por cosificar nuestros propios cuerpos, nuestros propios objetivos, nuestros propios valores. Que afectan a la salud sexual, a las relaciones de todo tipo y al rendimiento formativo y laboral.

2018-11-02T02:30:51+00:00marzo 31st, 2018|Sexualidad y diversidad|

One Comment

  1. Leon 17/04/2018 at 07:26 - Reply

    ¿Como educar en el amor?, en la no violencia?
    Procuramos ser normales pues en ello nos han educado, y es esa misma normatividad la que nos confunde y enferma.
    Pero la resistencia también tiene un precio.

    Post muy sugerente e inspirador

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